Egipto
El Cairo, la primera capital del mundo del café
El consumo de café se extendió a Egipto gracias a la hermandad de los místicos sufíes islámicos, que lo utilizaban durante sus oraciones. La bebida pronto adquirió un papel social y cultural: a finales del siglo XVII, el Cairo ya contaba con 643 bayt qahwa, cafeterías que se convirtieron en centros culturales y lugares de reunión. Aún hoy en día, el consumo de café es un evento social importante para los egipcios, en todos los niveles de la sociedad. En muchos casos, una cafetería se convierte en una especie de círculo literario o club político, aunque el ambiente tranquilo y cómodo también lo convierte en un lugar ideal para hacer negocios; de hecho, muchas cafeterías se encuentran en los mercados, donde los comerciantes se reúnen para negociar. En Egipto, como en Siria, al pedir café también es necesario decir cuánto azúcar se desea, porque en la preparación se utiliza agua azucarada. Puede elegir entre ligeramente dulce (arriha), medianamente dulce (mazboot) o muy dulce (ziyada); el café amargo (sada) se reserva para las ocasiones tristes, como los funerales.
Las recetas
Kahwa bl baharat
Café turco con especias

Una versión especiada del clásico café turco, típico de la ciudad egipcia de Alejandría.

INGREDIENTES
2,5 kg de café turco tostado y molido
100 g de cardamomo verde en polvo
50 g de nuez moscada en polvo
25 g de clavo en polvo
10 g de resina desmenuzada (maska)
3 tazas tamaño espresso de agua
azúcar al gusto
Preparación

Prepare la mezcla, removiendo con cuidado todos los ingredientes secos juntos. En una cafetera turca (kanaka), añada tres tazas de agua fría y tres cucharaditas colmadas de la mezcla de café especiado y azúcar al gusto. Mezcle bien y coloque sobre el fuego hasta que el café comience a hervir y se forme una espuma de café molido en la superficie. Sirva inmediatamente, distribuyendo algunas cucharadas de espuma en cada taza y vertiendo el café a continuación.


Basbousa bil loz
Sémola de almendra dulce

Uno de los postres favoritos entre los egipcios se hace con semolina (simeet) y se sirve preferentemente en el desayuno con café y crema (eshta) o mermelada.

INGREDIENTES
1 taza de sémola
1 taza de almendras
250 g de mantequilla
Un puñado de almendras dulces peladas
Para el sirope (sharbaat)
3 tazas de agua
2 tazas de azúcar
1 limón exprimido
Preparación

Hierva el agua y el azúcar con el zumo de limón durante unos minutos para preparar el sirope. Mientras tanto, pique finamente las almendras y tuéstelas en la mantequilla junto con la sémola durante unos quince minutos, hasta que los ingredientes apenas empiezan a dorarse. Ponga la mezcla en un plato de metal untado con mantequilla, extiéndala bien por la superficie y hornee a 180 °C hasta que esté dorada. Sáquela del horno y vierta el sirope hirviendo por encima.